Una receta sencilla de elaborar y sorprendente por el ligero sabor a naranja.
Se puede puede preparar con cualquier pieza del pollo o pavo:
pero la ventaja de los solomillos es que se cuecen muy rápido
y la carne resulta muy jugosa.
- sal y pimienta
- 2 mandarinas
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 1 puerro (solo la parte blanca)
- 1 cucharada de maicena
- 1/2 vaso de vino blanco
- unas hebras de azafrán
- Sacar a una fuente y reservar.
- Hacer un zumo con las mandarinas y reservar.
- Cortar en tiras la piel de 1 mandarina, picar la cebolla, ajos y puerro y pochar todo ello en el aceite de freír el pollo.
- Cuando el sofrito esté en su punto, añadir la maicena y rehogar.
- Verter el vino blanco y dejar hervir para que se evapore el alcohol.
- Añadir el zumo de las mandarinas y el azafrán y cocinar unos 5 minutos.
- Triturar la salsa con cualquier robot de cocina y pasar a una cazuela.
- Incorporar los solomillos de pollo junto con los jugos que hayan soltado, añadir un poco de agua si fuera necesario y cocer unos 10 minutos a fuego suave.
- Cuando hayan cocido, apagar el fuego y dejar reposar unos 10 minutos. Servir acompañados de la guarnición que guste.






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