- 400 g. de nata para montar
- 5 huevos
- 225 g. de azúcar
- 20 g. de maicena o harina
- una pizca de sal
- Aunque lo explico al final de la receta, hay que tener en cuenta, que es importante que los ingredientes de esta receta estén a temperatura ambiente. De este modo, el queso se bate mejor y la tarta será más difícil que se resquebraje al enfriar.
- Forrar un molde desmontable de 20 cm. con papel de horno humedecido con agua y dejar que sobresalga el papel por encima del molde.
- Precalentar el horno a 190º
- Batir el queso y el azúcar suavemente, para evitar meter aire en la masa.
- Añadir los huevos de uno en uno. No incorporar el siguiente, hasta que no esté bien integrado el anterior.
- Agregar la nata. Mezclar.
- Incorporar suavemente la maicena o harina y sal tamizadas.
- Verter la mezcla en el molde y meter en el horno precalentado con calor arriba y abajo unos 50 minutos.
- Una vez que haya cocido, apagar el horno y dejar la tarta dentro con la puerta entreabierta, un par de horas, hasta que temple.
- Pasado este tiempo, sacar del horno y colocar sobre una rejilla metálica hasta que se enfríe totalmente.
- Una vez que ya esté bien fría, meter en el frigorífico sin desmoldar (mejor de un día para otro). Cuando se vaya a consumir, desmoldar y quitar el papel con cuidado de no romperla.
La tarta de queso es, quizás, una de las tartas más sencillas y ricas que se puedan preparar, pues simplemente es batir todos los ingredientes y hornear, pero como todas las cosas, necesita unos conocimientos básicos, para obtener un buen resultado.
- Es conveniente que los ingredientes de la tarta estén a temperatura ambiente para que no se cuartee.
- No batir en exceso para evitar meter mucho aire en la masa, ya que subirá mucho en el horno, pero después se bajará y quedará apelmazada.
- Una de sus características, es que al enfriar se baje un poco, pero no debe bajar en exceso por lo que comento anteriormente.
- Finalizada la cocción, apagar el horno y dejar la tarta dentro con la puerta entreabierta, hasta que temple, para evitar que con el cambio de temperatura, aparezcan grietas.
- Si durante la cocción se ve que se dora demasiado, colocar por encima una hoja de papel de aluminio. Esta tarta debe quedar dorada, pero no excesivamente.
- Esta es una tarta muy jugosa y lo habitual es no cocerla demasiado, dejando que el centro quede bastante líquido, pero, personalmente, me gusta que quede jugosa pero cocida, y con este tiempo, creo que queda perfecta. Si se desea más líquida con 45 minutos, será suficiente. De todos modos a partir de los 45 minutos, es cuestión de ir observando.
- Es conveniente no cocerla a una temperatura demasiado elevada para lograr una textura suave en toda la tarta, evitando que se forme una costra exterior que contrastaría con la suavidad que se persigue.
- La tarta La Viña se puede acompañar con mermelada o culis de frutas, pero resulta una tarta tan rica por sí sola, que no necesita de ningún añadido para disfrutar de un bocado delicioso.











