jueves, 21 de febrero de 2019

Canutillos o Cañas Fritas Rellenas de Crema Pastelera


Se acerca el carnaval y en esta época los dulces más típicos son los fritos en sartén.

 En el apartado del blog dedicado a esta especialidad,
 podréis encontrar diferentes opciones a cual más típica y apetecible (ver aquí).

 Las cañas fritas (o canutillos), deben su nombre al antiguo molde que se utilizaba para enrollar la masa.

 Puesto que no existían los modernos moldes de metal o teflòn,
 se utilizaban cañas de bambú que se cortaban por las marcas de los nudos,
 dejándolas secar por bastante tiempo, y disponiendo de estos moldes naturales durante años.

 Hoy en día tenemos más medios y adelantos,
 pero las recetas de nuestras abuelas, no las superan el paso del tiempo :-) 

La masa de estos canutillos es una maravilla:
 se amasa con facilidad, se maneja sin complicaciones y con un resultado insuperable:
  hojaldrado, crujiente y con un delicioso sabor...




Ingredientes


- 250 g. de aceite de girasol
- 125 g. de vino blanco
- 125 g. de leche
- una pizca de sal
- 750 g. de harina de repostería
- crema pastelera (ver receta)
- aceite de girasol para freir
- azúcar glas para espolvorear
- Frutos rojos para acompañar la crema pastelera (se pueden suprimir)



Preparación


- Preparar la crema pastelera con antelación para que esté fría, pues de lo contrario ablandará la masa.

- Echar en un recipiente el aceite, vino, leche, sal y mezclar.

- Añadir la harina poco a poco e ir integrando con los líquidos (dependiendo de la clase de harina, quizás necesite un poco más o menos de la cantidad indicada).

- Una vez que todos los ingredientes estén bien integrados, sacar a la mesa de trabajo y amasar hasta lograr una textura suave y elástica.

- Dejar reposar la masa unos 30 minutos (se puede hacer de un día para otro)

- Extender con el rodillo y cortar tiras de masa de unos 3 cm. de ancho.

- Enrollar las tiras en los moldes, y freir en abundante aceite bien caliente, aunque no excesivo, ya que en ese caso la masa se dora muy rápido por fuera, y no cuece por dentro.

- Sacar los canutillos una vez fritos y bien escurridos a una fuente, sobre papel absorbente.

- Retirar los moldes antes de que se enfríen con la ayuda  de un papel de cocina, para no quemarse.

- Una vez que estén frías, rellenar con la crema pastelera (y frutos rojos, si se desea) y espolvorear con abundante azúcar glas.


- Si  no se van a utilizar todos es conveniente no rellenarlos, ya que se ablandan. Se conservan muy bien varios días guardados en un recipiente, y la crema pastelera también se conserva unos días en el frigorífico bien tapada. En el momento de servir, rellenar espolvorear con azúcar glas y estarán como el primer día.


jueves, 14 de febrero de 2019

Pastel Vasco


El Pastel Vasco, de origen vasco-francés, es un postre riquísimo.

 Consta de una masa quebrada que esconde la siempre infalible crema pastelera.

 La combinación de sabores no puede ser más acertada, y su aspecto y presentación tan característica
 lo distinguen de cualquier otro:
 la cruz mitológica que se suele poner en la parte de arriba o "lauburu". 

 Se pueden encontrar recetas con rellenos de frutas o alguna confitura,
 pero la más tradicional es ésta :-)




Ingredientes para la Masa Quebrada

- 3 huevos
- 1 yema
- 300 g. de azúcar
- 300 g. de mantequilla en pomada
- 500 g. de harina
- 1 sobre de levadura química
- un pellizco de sal
- 1 huevo para pincelar el pastel



Para la Crema Pastelera

- 1/2 l. de leche
- 1 huevo
- 3 yemas
- 75 g. de azúcar
- 30 g. de harina de maíz (maicena)
- 1 rama de canela
- piel de 1 limón



Preparación de la Masa Quebrada

- Poner en un recipiente amplio los huevos, la yema y el azúcar y batir con una batidora o cualquier robot de cocina hasta que todos los ingredientes queden bien integrados.

- Añadir la mantequilla y continuar batiendo hasta que se forme una crema.

- Incorporar la harina, levadura y sal tamizados y amasar hasta lograr una masa homogénea.

- Envolver la masa en papel film y meter en el frigorífico hasta que se endurezca.




Preparación de la Crema Pastelera

- Calentar la leche en una cazuela (reservar unos 200 g.), junto con la canela y la piel de limón.

- Poner en un bol la harina de maíz y el azúcar.

- Añadir la leche reservada y mezclar hasta que la maicena quede bien disuelta.

- Incorporar los huevos y la yema y mezclar.

- Retirar de la leche caliente la rama de canela y la piel de limón y verter en la mezcla anterior.

- Remover bien y pasar de nuevo la mezcla a la cazuela.

- Mantener al fuego y remover continuamente hasta que espese (no dejar de remover para que no se agarre al fondo ni se formen grumos).

- Cuando esté en su punto, pasar a un recipiente de cristal, tapar con papel film, pegando éste a la crema para evitar que se forme costra.

- Meter en el frigorífico y dejar que se enfríe.



Preparación del Pastel Vasco

- Sacar la masa del frigorífico y dividir en dos partes: una más grande para la base y paredes del pastel y otra más pequeña que servirá de tapa (*)

- Cubrir con papel vegetal la base de un molde desmontable de 22 cm.

- Extender con el rodillo el trozo de masa más grande, cubriendo el fondo y subiendo la masa como 3 cm. por las paredes del molde formando como una tartaleta.

- Verter la crema pastelera (fría) sobre la tartaleta anterior y doblar la masa sobrante sobre la crema (reservar un poco de masa para formar un lauburu (símbolo mitológico solar).

- Pincelar con huevo batido la masa doblada sobre el relleno.

- Extender con el rodillo la otra parte de la masa y colocar sobre la crema pastelera, apretando un poco los bordes para que no se salga el relleno.

- Dibujar unas rayas con un tenedor, dar forma de lauburu a la masa reservada y colocar en el centro del pastel.

- Pincelar con huevo batido y meter en horno precalentado a 180º unos 30 minutos, o hasta ver que ya está dorado.

- Sacar sobre una rejilla metálica y dejar enfriar.


(*)  Como esta masa es muy quebradiza y se rompe con mucha facilidad, se puede extender sobre un papel film o papel vegetal y espolvorear un poco de harina por encima. O bien entre dos papeles. Una vez que la masa esté extendida, también será más fácil trasferirla al molde ayudándose con el papel. De todos modos, aunque la masa es frágil y se rompe con facilidad, también tiene la ventaja de que se puede arreglar con la misma facilidad, pegando y aplastando los trozos que se hayan roto).