El scone es un panecillo redondo o triangular originario de Escocia.
Se consumen generalmente en Reino Unido, Canadá, Australia... en desayunos o meriendas,
templados, abiertos por la mitad y untados con una crema densa (clotted cream)
que podemos sustituir por mantequilla y mermelada.
- 250 g. de harina integral de trigo
- 150 g. de mantequilla
- una pizca de sal
- 100 g. de eritritol
- 10 g. de levadura química
- 2 huevos
- 60 ml. de leche
- 150 g. de frutas del bosque
- azúcar glas para espolvorear
Preparación
- Frotar la mezcla con los dedos hasta obtener una especie de migas.
- Hacer un hueco en el centro, añadir los huevos y la leche y remover con una espátula.
- Añadir los frutos rojos y mezclar moviendo lo menos posible. Si fuera necesario, añadir un poco más de leche para obtener una masa suave, pero debe quedar más bien seca.
- Meter unos 15 minutos en el frigorífico.
- Pasar a una superficie enharinada y aplanar con las manos, hasta obtener un grosor de unos 2 cm. Manipular lo menos posible, para que se mantenga fría. ¡¡Esta no es una masa amasada!!
- Cortar círculos con un cortapastas bien afilado para favorecer su crecimiento y colocar en la bandeja del horno, sobre papel vegetal.
- Unir los recortes de masa sobrantes y continuar formando scones.
- Pincelar por encima con un poco de leche o mantequilla fundida y hornear a 190º unos 12/15 minutos o hasta que hayan crecido y estén dorados.
- Sacar del horno y dejar enfriar un poco.
- Si se desea, espolvorear con azúcar glas.
- Se sirven templados y con crema o mermelada.






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