Pasando por el Pan Exprés que no necesita ni levados, ni precalentamiento de horno, ni complicaciones de amasado,
logrando unos panes increíbles, hasta tantos otros más o menos complicados,
pero con resultados siempre sorprendentes,
el pan, siempre me produce satisfacciones.
Eso sí, es más saludable (más cara), tiene garantía de calidad y el pan, por supuesto, quedó fenomenal pero el sabor... ¿a harina "normal"?
También es cierto, que no soy ninguna experta ni en harinas, ni en panes :-(
pero aquí queda mi experiencia con la famosa Harina de Kamut.
Para la Biga
- 140 g. de harina de Kamut
- 60 g. de agua
- 2 g. de levadura fresca
* Se puede sustituir la biga por 200 g. de Masa Madre (ver receta) si se dispone de ella.
Para la Masa
- 200 g. de la biga (o masa madre)
- 360 g. de harina de Kamut
- 280 g. de agua
- 2 g. de levadura fresca
- 10 g. de sal
Preparación
- El día anterior se amasan los ingredientes de la biga un par de minutos, pero si se tiene prisa, se puede fermentar la mezcla en 3 ó 4 horas a temperatura ambiente. Se obtendrá una bola compacta.
- Reservar la masa en el frigorífico bien tapada y aguantará hasta 3 días. Tras la fermentación, la masa estará esponjosa y desprenderá un olor un poco ácido.
- Cuando se vaya a hacer el pan, desmenuzar la biga con los dedos, ya que es más densa que la masa, y mezclar el resto de ingredientes.
- Una vez bien mezclados los ingredientes, dejar reposar unos 30 minutos. No es necesario el amasado, ya que a base de amasados cortos y reposos largos, la mezcla se amasa por sí sola (autólisis). Para una información más detallada podéis ver la receta de la chapata aquí.
- Tras el reposo, comenzar a amasar sobre la mesa de trabajo. Amasar un poco y dar cuatro plegados, como si fuera un hojaldre. Dejar reposar de nuevo en un recipiente tapado.
- Dar 3 ó 4 plegados más, sin necesidad de sacar la masa del recipiente. Después de estos plegados, se logrará una masa suave y elástica y que no se pegará a las manos, como sucede al principio.
- Dejar fermentar durante 2 horas o hasta que haya doblado su volumen.
- Volcar con delicadeza para que no se desgasifique, sobre la mesa ligeramente enharinada.
- Formar una bola y dejar reposar 15 minutos.
- Transcurrido el tiempo, dar la forma al pan y dejar fermentar 1 hora o hasta que haya levado.
- Espolvorear con harina y dar unos cortes con un cuchillo bien afilado.
- Meter en horno precalentado a 250º con mucha humedad (se puede pulverizar con agua muy fría 3 ó 4 veces durante los 10 primeros minutos de la cocción, o colocar una bandeja metálica en la base del horno y verter 1 vaso de agua fria en el momento de meter el pan).
- Pasados los 10 minutos, bajar la temperatura del horno a 200º y hornear 30 minutos más o hasta que el pan ya esté bien dorado.
- Una vez cocido sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.





