Hoy os dejo un plato tradicional, y que siempre triunfa:
el cordero guisado del mismo modo que lo hacían mi madre, mi abuela, y, a su vez,
las madres de generaciones anteriores.
No tiene misterios, pero algo tendrán estas recetas, cuando perduran por mucho tiempo que pase,
y por mucho que cambien las modas.
¡¡Efectivamente, está exquisito!!
- 1 pierna de cordero cortada en rodajas un poco gruesas (puede ser cualquier otra parte del cordero)
- sal y pimienta
- 1 cebolla grande
- 1 pimiento rojo
- 1 cucharada de pimentón
- 1 cucharada de pimiento choricero
- 2 dientes de ajo
- unas ramas de perejil
- 1 vaso de vino blanco
- 1 cucharada de concentrado de caldo de carne (ver receta)
- Patatas confitadas como acompañamiento (ver receta)
- pimientos fritos en microondas (ver receta) o pimientos asados (ver receta)
Preparación
- Salpimentar el cordero y dorar en un buen aceite de oliva virgen. Sacar y reservar.
- Picar la cebolla y el pimiento y freír lentamente en el aceite del cordero hasta que las verduras comiencen a caramelizarse.
- Incorporar el pimentón y freír un poco con las verduras, con cuidado de que no se queme.
- Preparar un majado con los ajos y el perejil, desleir con el vino blanco, y añadir al sofrito.
- Agregar el pimiento choricero, el concentrado de caldo de carne y dejar cocer unos minutos para que se integren bien todos los sabores.
- Incorporar el cordero, añadir agua hasta casi cubrir la carne, y dejar cocer hasta que quede bien tierna.
- Servir acompañado de patatas confitadas, ensalada y unos pimientos asados, pimientos fritos en microondas, o con la guarnición que guste.




