martes, 13 de abril de 2021

Pan de Espiga con Fermentación Retardada

A quien le guste el buen pan y disfrute con su elaboración, 
sabe que la "magia" está en el tiempo...
 Es incompatible la prisa y la calidad, por lo que si amasamos con el sistema de la autólisis,
 dando a la masa plegados y amasados con sus descansos correspondientes,
 y dejamos fermentar en el frigorífico las horas necesarias,
 podremos disfrutar de un pan digno de las mejores tahonas.

Ingredientes
- 500 g. de harina de fuerza
- 350 ml. de agua
- 1 sobre de levadura seca de panadero
- 10 g. de sal
Preparación
- Poner en un recipiente amplio la harina y la sal y hacer un hueco en el medio. 

- Disolver la levadura en el agua un poco templada, y añadir a la harina.

- Mezclar con hasta lograr que todos los ingredientes queden bien integrados.
- Sin ningún tipo de amasado, tapar el recipiente y dejar reposar unos 20/30 minutos.

- Pasado este tiempo, humedecer las manos con un poco de agua, y dar a la masa cuatro pliegues (como si fuera un sobre).
- Tapar y dejar de nuevo un descanso de 20 minutos, hasta 1 hora (este es el procedimiento de la autólisis)

- Repetir estos plegados 2 ó 3 veces más, o hasta que la masa comience a levar.
- Cuando la masa esté perfectamente "amasada" tapar el recipiente y meter en el frigorífico toda la moche (12/14 horas).
- Al día siguiente sacar del frigorífico, que habrá triplicado su tamaño y dejar atemperar durante 1 hora aproximadamente en un lugar cálido.(En el bol hay una marca con rotulador negro, para apreciar lo que crece la masa).

- Volcar la masa sobre la mesa de trabajo bien enharinada y con cuidado para desgasificar lo menos posible.

- Dividir en dos porciones del mismo tamaño y formar dos barras.
- Dejar levar tapadas con un paño.

- Espolvorear con abundante harina.

- Hacer unos cortes en V con una tijera a 30º respecto a la barra y a unos 3/4 de la profundidad de la masa.

- Desplazar los trozos de masa cortados hacia los lados de forma alterna, para dar la forma característica de la espiga.

- Dejar levar tapadas con un paño.

- Calentar el horno a 250º con una bandeja en la base para crear vapor.

- Cuando el pan haya levado, meter en el horno y bajar la temperatura a 220º.

- Verter un vaso de agua bien fría (o cubitos de hielo) en la bandeja que se había metido en la base para crear vapor.

- Pasados 5 minutos, sacar la bandeja del agua.

- Hornear unos 20 minutos, o hasta que tengan un bonito color dorado.
 
- Sacar y dejar enfriar sobre una rejilla metálica.

- Untados con aceite, tomate natural y jamón.... un manjar :-)

2 comentarios:

  1. espectacular cómo te ha quedado y lo bien que has explicado todo. Me encanta

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  2. Hola Nieves! Estoy de vuelta en el blog y te he venido a ver! Veo que tu sigues siempre aquí y no sabes la alegría que me da. Este pan es de otro planeta!!!

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