El pan de Chapata es una masa muy hidratada, por lo que su manipulación es un poco complicada
por lo pegajosa que resulta, pero gracias a ello, se logran esos agujeros (alveolos) tan abiertos.
Generalmente, se prepara con algún tipo de prefermento
y a mí me gusta emplear la Masa Madre (hidratada al 100 %).
El resultado es una masa muy pegajosa y difícil de manejar en un principio,
pero que si se aplica la técnica de los descansos entre amasados, resulta mucho más fácil de lo que parece.
Antes de que las amasadoras de pan aparecieran en el mercado, los amasados eran manuales
y para manejar grandes cantidades de masa, era imposible practicar amasados intensivos
por lo que no se conseguía el óptimo desarrollo del gluten,
de modo que la técnica empleada era lo que hoy nos parece que está de moda,
y que no deja de ser la práctica de aquellas antiguas experiencias:
amasados cortos, descansos largos para ayudar a que se produzca la fermentación,
y levaduras naturales o prefermentos.
pero mis experiencias son siempre a nivel de "ama de casa",
de modo que partiendo de esta aclaración, voy a tratar de explicar mi forma de hacer las chapatas.
La técnica que utilizo casi siempre,
para cualquier tipo de pan, es la preparación de la masa de un día para otro.
Es decir, un día amaso sin prisas, simplemente acercándome por la cocina de vez en cuando,
para dar un pequeño amasado al pan y los plegados correspondientes.
Cuando el proceso de los amasados está finalizado, meto la masa en el frigorífico y al día siguiente
(o al otro, o a los dos o tres días)
y en un momento, se tienen unos panes caseros, insuperables.
Ingredientes
- 500 g. de harina de fuerza- 375 ml. de agua
- 150 g. de Masa Madre
- 1 cucharadita de miel
- 10 g. de sal
Preparación
- Echar todos los ingredientes en un recipiente amplio y mezclar con una cuchara, simplemente hasta que el agua se haya absorbido y sin amasar, dejar esta preparación por espacio de unos 20/30 minutos reposando y tapada. - Pasado el tiempo de este reposo (autólisis), amasar de nuevo.
- Untar con un poco de aceite las paredes de un recipiente amplio y echar la masa en él.
- En este momento, la masa será muy difícil de manejar porque estará muy líquida y pegajosa. Amasar dentro del recipiente 1 minuto y dejar reposar 15 minutos, repitiendo esta operación 2 ó 3 veces. Se irá viendo que según va pasando el tiempo, con estos reposos, la masa va adquiriendo consistencia (aunque la chapata precisamente, tiene la característica de ser muy pegajosa por la cantidad de agua que lleva).
- Después de éstos amasados cortos, se procede a los plegados dentro del recipiente.
- Para plegar la masa, se procede de forma similar a los plegados sencillos del hojaldre. Es decir, estirar un poco la masa y doblar de arriba hacia abajo hasta la mitad, de abajo hacia arriba, de derecha a izquierda y de izquierda a derecha. Después del primer plegado, dejar que repose de nuevo unos 10 minutos (puede ser más tiempo, ya que la Masa Madre, facilita los largos periodos de descanso).
- Repetir la operación anterior para dar un nuevo plegado y dejar de nuevo que repose 10 minutos. Volver a plegar 1 ó 2 veces más, tapar el recipiente y meter en el frigorífico hasta el día siguiente (Esta masa puede quedar así preparada en el frigorífico hasta 4 días). Duplicará o triplicará su tamaño y ganará en aromas y sabor. Pero también se puede dejar que fermente a temperatura ambiente por espacio de 1 hora (o hasta que duplique su tamaño) y proceder a la formación de las chapatas.
- El día que se vayan a preparar las chapatas, sacar la masa del frigorífico y dejar a temperatura ambiente durante 1 hora para que se atempere.
- Enharinar abundantemente la superficie de trabajo (seguirá siendo una masa muy blanda y delicada y el gran aliado para manejarla, será la harina) y volcar con mucho cuidado para no desgasificar, con la ayuda de una espátula de panadero o con las manos untadas en un poquito de aceite.
- Extender con las manos con delicadeza, dando forma más o menos cuadrada procurando que quede del mismo grosor y siempre cuidando de desgasificar lo menos posible.
- Enharinar abundantemente por la parte de arriba de la masa. No tener miedo de ser generosos con la harina, ya que ésta quedará en la superficie, sin influir en la masa del pan.
- Cortar en 3 ó 4 porciones con la rasqueta con cuidado de no desgarrar la masa, sino dando cortes cortos y precisos.
- Espolvorear un paño de cocina con abundante harina o sémola de trigo (para evitar que se pegue) e ir colocando las chapatas sobre éste, haciendo unos pliegues con la tela entre cada chapata, para evitar que se pegue en el levado. Tapar con otro paño de cocina.
- Esperar a que leve (subirá algo, pero no mucho más) y cuando se vea que ya está prácticamente levada, encender el horno a la máxima potencia con calor por debajo.
- Bajar la temperatura a 220º y cocer unos 30/40 minutos (éste tiempo siempre es orientativo, porque no todos los hornos son iguales y depende del grosor de las chapatas). Se sabrá que el pan está cocido, cuando se vea que tiene un tono bien dorado, y al golpear con los nudillos por la parte de abajo, suene a hueco.
- Sacar sobre una rejilla metálica y dejar que enfríe completamente.¡¡¡ A disfrutar !!!





















Que buenisimo te ha quedado, la verdad que es una masa puñetera para moverla, pero con un poco de maña consigues este espectáculo de pan
ResponderEliminar¡Madre mía! Pedazo de reportaje y pedazo de pan. Muchísimas gracias. Las chapatas me dan terror, por esas masas tan antipáticas. Aún quedan muy lejos de mis habilidades de panadera principiante. Antes tengo que hacer el curso de la masa madre, que también lo tengo pendiente, a la espera de que las temperaturas medias sean un poco más altas. Pero, desde luego, tu blog es una auténtica universidad del pan, y a él acudiré cuando necesite información.
ResponderEliminarBesos,
Nik
Simplemente espectacular. Muchas gracias
ResponderEliminarSimplemente espectacular. Muchas gracias
ResponderEliminarcomo me gusta el pan de xapata!! me encanta!! y esta receta me va como anillo al dedo!!gracias!!
ResponderEliminarEs increíble.
ResponderEliminarYo estoy empezando a elaborar la masa madre. Ojalá me quede algo parecido a lo tuyo
Felicidades.
Besos
Almudena
madre mía!! con lo q me gusta a mi el pan de chapata!!!! muchas gracias x la receta ;)
ResponderEliminarse ve que lleva bastante trabajo pero voy a probar a hacerla, xq no hay nada mejor que comerse lo q una misma cocina!
besines
Hola!
ResponderEliminarfelicidades por el blog. Y este post está muy bien explicado, pero tengo una duda...
¿cómo se hace para mover las barras, una vez reposadas, de la tela enhatinada a la bandeja de hornear sin que se desinfle ni se deforme?
Es que es tan blanda que moverla es un poco complicado...
Gracias!
natalie
Hice tu receta el miércoles y salio estupenda. Hoy repito. Un abrazo
ResponderEliminarPero entonces, si se puede dejar en el frigo 1, 2, 3 días..., ¿ no hay peligro de sobrefermentación?. ¿Cuál es tu experiencia para saber en qué momento hay que hornear?.
ResponderEliminarTu pan es de 10.¡ Magnífico!.
NATALI, disculpa la tardanza en dar contestación a tu duda, pero en julio estuve de vacaciones y no me reincorporé al blog hasta octubre.
ResponderEliminarReferente a tu pregunta, aunque la masa parezca tan endeble y delicada, no lo es tanto, ni se deforma con tanta facilidad. Se coge con cuidado metiendo ambas manos por cada uno de sus extremos y se coloca sobre una tabla plana enharinada (se puede poner sobre ésta papel vegetal espolvoreado de harina) para facilitar su deslizamiento. Si al pasarlas a la tabla se ve que pierden un poco su forma, acomódalas nuevamente y verás que tratando la masa con relativo cuidado, no se deforman en absoluto.
OLIVIA, me alegra muchísimo saber de tus éxitos. ¿verdad que no es tan complicado como aparenta?.
PILAR, en los panes que en su elaboración llevan tan sólo masa madre (o levadura natural), no se produce la sobrefermantación. Es una de las grandes ventajas de elaborar panes con este tipo de levaduras. Mi experiencia, como creo que comento en la receta, es hacer la masa el día anterior al amasado. Dejo la masa toda la noche en el frigorífico (o 2 ó 3 días). Cuando decido hacer el pan, saco la masa a primera hora de la mañana del frigorífico y la dejo a temperatura ambiente 1 hora (dependiendo de la época del año y el calor de la cocina), y procedo con la formación de las barras, como indico en la receta.
Saludos para tod@s.
Muchas gracias!.
ResponderEliminarEl 27 y 28 de octubre hago el curso de pan con Masa Madre. Ojalá que aprenda y me sirva para poner en práctica panes como éste tuyo.
Una pregunta...la harina es de fuerza o harina normal???
ResponderEliminarTe han quedao de lujo...