lunes, 15 de enero de 2018

Ñoqui o Gnocchi


El ñoqui o gnochi de patata, es uno de los platos más típicos de la gastronomía italiana
 y son un estupendo acompañamiento para platos con salsa;
 especialmente, algún tipo de salsa de tomate.

  En esta ocasión, yo los serví acompañando unos riquísimos Calamares en Salsa Americana,
 pero podrían tomarse solos con una Salsa de Tomate


Ingredientes


- 1 kg. de patatas
- 2 yemas de huevo
- sal
- nuez moscada
- 200 g. de harina
- 50 g. de queso parmesano rallado


Preparación


- Cocer las patatas con su piel y cuando estén cocidas retirar del agua y dejar templar.

- Pelar, trocear y pasar las patatas por un pasapurés o aplastarlas con un prensapatatas.

- Incorporar las yemas de huevo y mezclarlas con el puré.

- Añadir la sal y nuez moscada rallada.

- Agregar la harina tamizada y el queso rallado.

- Mezclar todos los ingredientes y hacer una bola con la masa (no se debe amasar demasiado para no desarrollar el gluten de la harina, y evitar de este modo que se endurezcan).

- Tapar la masa y dejar reposar 30 minutos.

- Cortar porciones de masa y estirar formando cilindros de unos 2 cm. de grueso, enharinando bien la superficie de trabajo.


- Cortar los cilindros en porciones de unos 2 cm. de largo y hacerlos rodar ligeramente sobre un tenedor para darles el aspecto característico de los ñoquis italianos.

- Cocer en abundante agua con sal. Al echarlos al agua, se irán al fondo de la cazuela ...


... pero en cuanto floten a la superficie es el momento de sacarlos (unos 2 ó 3 minutos).


- Servir como acompañamiento de cualquier comida con salsa, utilizando ésta para bañarlos, o tomarlos como plato principal y con la salsa que os guste.


viernes, 12 de enero de 2018

Pastel Libanés de Mandarina


Hay que tratar siempre de hacer platos con los ingredientes de temporada.

 El postre de hoy, esta elaborado aprovechando que las mandarinas están en su mejor momento.

 El pastel libanés, generalmente se elabora con naranjas, pero la mandarina le aporta ese sabor tan característico, que para mi gusto, lo hacen quizás más especial.

 Esta receta se diferencia de otros bizcochos de naranja,
  porque no lleva harina y las mandarinas se cuecen previamente.

 La mezcla de sabores de mandarina y almendra, lo convierten en un bocado húmedo y rico, rico... 

Ingredientes


- 450 g. de mandarinas (con la piel)
- 4 huevos L
- 200 g. de azúcar
- una pizca de sal
- 1 cucharadita de agua de azahar (opcional)
- 200 g. de almendra molida
- 1/2 sobre de levadura química
-  azúcar glas para espolvorear


Preparación


- Cubrir las mandarinas con agua y cocerlas durante 1 hora.

- Pasado este tiempo, dejarlas sobre una rejilla para que recudan y enfríen.

- Cuando estén frías, cortar por la mitad para eliminar las posibles semillas y triturar hasta convertir en un puré fino. Reservar.

- Batir los huevos, el azúcar y la sal hasta que blanqueen y una vez que estén bien batidos, incorporar el agua de azahar, el puré de mandarina, la almendra y la levadura.

- Mezclar todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea.

- Verter en un molde untado con mantequilla y hornear unos 45/50 minutos a 170º procurando que no se dore demasiado por encima. (Si así fuera, tapar con un papel de aluminio y poner calor sólo por la parte de abajo del horno).

- Cuando se vea que ya está cocido (pinchar en el centro para comprobarlo), apagar el horno y dejarlo dentro, con la puerta entreabierta, 10 minutos.

- Sacar sobre una rejilla metálica, dejar enfriar y desmoldar.

- Espolvorear con azúcar glas y adornar al gusto.