CASTAÑAS EN ALMIBAR
Ahora que estamos en época de castañas, es el momento de aprovechar de los beneficios de este magnífico fruto,
y cómo no, hacer acopio de conservas para el resto del año.
Cuando visité a Mamem y a Nenalinda y ví publicada esta receta,
me puse de inmediato a prepararla,
pues me encantó la idea de tener castañas todo el año, y sorprender a familia y amigos en pleno verano con un postre o guiso acompañado de este ingrediente.
De momento, los resultados finales aún no los conozco, pues tienen que macerar durante un mes antes de abrirlo,
pero los aromas del almíbar no dejan lugar a dudas de que tiene que saber a gloria.
Y cómo no, ya sabéis los que me seguís que una receta en mis manos, siempre sufre alguna transformación :-(
En este caso, no utilicé ni laurel ni granos de café pues no los tenía en casa, de modo que los sustituí por corteza de limón (y mandarina) y unos clavos de olor.
Gracias Mamen y Nenalinda por compartir,
y a los que no conozcáis sus espacios, os recomiendo que les hagáis una visita, para disfrutar de unas fantásticas recetas.

Ingredientes
- Agua
- Azúcar moreno
- Canela en rama
- Piel de limón
- Clavos de olor

Preparación
- Cocer las castañas en una cazuela al fuego o al microondas cubriéndolas de agua fría. Dejándolas hervir durante 15 minutos (no cocer demasiado para que queden enteras).- Una vez que estén cocidas, ir sacando del agua en pequeñas cantidades para que no se enfríen, ya que en frío pelan muy mal.
- Quitarles la piel dura exterior y la piel más fina interna e ir rellenando los tarros del envasado, que estarán esterilizados (procurar utilizar castañas enteras, las que se partan utilizarlas en alguna otra preparación)
- Preparar el almíbar, calculando la cantidad de agua que se necesitará para rellenar los tarros del envasado y añadir la misma cantidad de azúcar moreno que de agua.
- Agregar la canela, piel de limón y los clavos y cocer hasta lograr el almíbar.
- Rellenar los tarros de las castañas con el almíbar, y repartir en cada tarro unos palitos de canela, clavos y piel de limón.
- Tapar muy bien y meterlos en una olla con agua fría. Cocer durante 20 minutos y una vez pasado el tiempo, sacarlos, ponerlos boca abajo y dejarlos hasta el día siguiente (o hasta que estén absolutamente frios).
- Dejar en maceración durante 1 mes antes de utilizarlos.

































