La tarta de hoy es un básico, fácil y sin complicaciones
con la que me inicié en mis primeros intentos en repostería, hace de esto ya...
¡¡¡ unos cuantos años (muchos ;-) !!!
- 2 huevos
- 200 g. de azúcar
- 200 ml. de leche
- 150 g. de mantequilla en pomada
- 200 g. de harina
- 1 sobre de levadura tipo Royal
- 1 cucharadita de canela en polvo
- una pizca de sal
- 4 manzanas de tamaño mediano
Preparar un almíbar con:
- 50 ml. de agua
- 100 ml. de vino blanco seco
- 150 g. de azúcar
- canela en rama.
- piel de 1 limón
- 150 g. de azúcar
- canela en rama.
- piel de 1 limón
Preparación
- Echar en un recipiente los huevos y batir un poco (como para tortilla).
- Incorporar el azúcar, leche, mantequilla y mezclar.
- Añadir la harina, levadura, canela, sal y 3 manzanas peladas y picadas como para tortilla. Revolver hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
- Verter en un molde desmontable, untado con mantequilla o forrado con papel vegetal.
- Distribuir por encima láminas de manzana cortadas muy finas procurando que queden de forma ordenada.
- Meter en horno precalentado a 170º unos 45 minutos.
- Comprobar que la tarta está cocida, pinchando con un palillo en el centro.
- Preparar el almíbar poniendo todos los ingredientes al fuego. Revolver un poco y dejar cocer hasta que el azúcar se disuelva por completo. Retirar la piel de limón y la canela.
- Una vez cocida la tarta, sacar del horno y en caliente, pincelar con el almíbar por encima de las manzanas.
- Dejar enfriar sobre una rejilla metálica y desmoldar una vez que esté fría.
- Conservar en el frigorífico, como cualquier otra tarta que lleve fruta entre sus ingredientes.





