La sopa de ajo, es un plato tradicional principalmente de Castilla y León,
aunque se puede encontrar por toda la geografía española.
En una época triste de nuestra historia,
ha sido un plato muy humilde que ayudó a quitar hambre a muchas familias
ya que con pan duro, ajos, pimentón y agua, se disponía de un primer plato rico, saludable y reconfortante.
Si se tenía la suerte de tener gallinas, se le agregaba huevo al final de la cocción.
ya que con pan duro, ajos, pimentón y agua, se disponía de un primer plato rico, saludable y reconfortante.
Si se tenía la suerte de tener gallinas, se le agregaba huevo al final de la cocción.
Hoy en día se pueden encontrar muchas variantes, añadiendo jamón, chorizo, bacalao...
pero ya de por sí, es tan sabrosa, que no merece la pena emplear más tiempo ni más ingredientes
para disfrutar de una sopa exquisita y que siempre sienta bien.
En esta ocasión, la receta está elaborada de forma tradicional,
para disfrutar de una sopa exquisita y que siempre sienta bien.
En esta ocasión, la receta está elaborada de forma tradicional,
pero también se puede preparar con Thermomix (ver receta).
- 130 g. de pan de 2 ó 3 días
- 8 dientes de ajo
- 1 guindilla
- 100 g. de jamón serrano cortado en taquitos pequeños
- 1 cucharada de pimentón
- 2,5 l. de agua
- 4 huevos (1 por persona)
- sal
- Cortar el pan en rebanadas muy finas y reservar.
- Picar los dientes de ajo en láminas finas y sofreìr un poco con la cayena en un buen aceite de oliva.
- Cuando los ajos empiecen a tomar color, incorporar el jamón y el pimentón y rehogar un poco, con cuidado de que el pimentón no se queme, pues el pimentón quemado amarga y arruinaría la sopa.
- Añadir el pan y rehogar el conjunto para que se impregnen bien los sabores.
- Cubrir con el agua, añadir la sal y dejar cocer a fuego lento durante 30 minutos.
- Pasado este tiempo, batir los huevos ligeramente e incorporar a la sopa.
- Remover para integrar todos los ingredientes y rectificar de sal.
- Apagar el fuego y dejar reposar un poco antes de servir.





