- 3 hojas de gelatina
- 100 ml. de nata
- 100 ml. de leche
- 100 g. de azúcar
- 4 yogures de piña (o del sabor que guste)
- 1 sobre de gelatina de frambuesa
- 500 ml. de agua
- hojas de menta y frambuesas para decorar
Preparación
- Poner las hojas de gelatina en abundante agua fría para que se hidraten.
- Calentar la nata, leche y azúcar, removiendo la mezcla hasta que el azúcar se disuelva.
- Incorporar las hojas de gelatina hidratadas y bien escurridas, y remover hasta que se disuelvan en la leche y nata.
- Añadir los yogures, y mezclar hasta que no haya grumos.
- Echar la mezcla en una jarra para facilitar el llenado de los vasos.
- Colocar los vasos inclinados y verter la pannacotta hasta el borde, con cuidado de no ensuciar los vasos, para que tengan una bonita presentación.
- Meterlos en el frigorífico inclinados, y dejarlos hasta que la pannacotta esté bien firme.
- Preparar la gelatina de frambuesa con los 500 ml. de agua, siguiendo las instrucciones del fabricante, y una vez que esté preparada, dejar que se atempere, ya que si se echa caliente sobre la pannacotta, se puede disolver ésta de nuevo.
- Sacar los vasos del frigorífico, colocarlos en posición vertical, y rellenar con la gelatina de frambuesa.
- Meter de nuevo en el frigorífico y dejar que enfríen durante 1 ó 2 horas, o hasta comprobar que la gelatina ya está consistente.




