Para l@s que somos paner@s, cualquier tipo de pan es el mejor regalo que nos pueden poner en la mesa,
pero si ese pan es suave, tierno, esponjoso, y con el característico sabor del pan de leche,
ya se necesita poca cosa más, para alegrar cualquier tipo de comida.
Se puede tomar untado con mantequilla y una rica mermelada, resultando un desayuno o merienda de lujo,
pero si se rellena con ingredientes salados, el resultado es el mismo: un premio.
Ingredientes
- 500 g. de harina de fuerza- 10 g. de sal
- 3 huevos (150 g. aprox.)
- 30 g. de miel
- 130 ml. de leche
- 60 g. de mantequilla en dados fría de nevera- 20 g. de levadura fresca
- 1 huevo para pintar
Preparación
- Poner en bol amplio la harina, levadura, sal y mezclar.
- Hacer un hueco en el centro e incorporar los huevos, miel y leche (reservar un poco para el final, pues dependiendo de las harinas, quizás necesite más o menos líquido).
- Amasar todos los ingredientes hasta obtener una masa bien formada.
- Añadir la mantequilla y amasar de nuevo hasta que se vaya incorporando en la masa y obtener una textura fina y elástica y que no se pegue a la mesa ni a las manos.
- Formar una bola, meter en el bol untado con aceite de oliva y tapar con papel film.
- Dejar reposar durante 1 hora o hasta que doble su volumen.
- Una vez que haya levado, desgasificar un poco y formar bolas o barritas de unos 60 g.
- Colocarlas en la bandeja del horno, sobre papel vegetal. Tapar con film y dejar fermentar hasta que doblen su volumen.
- Pintar con huevo batido y hacer unos cortes con unas tijeras o un cuchillo bien afilado.
- Introducir en el horno precalentado a 180º durante 8 minutos aproximadamente.
- Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla metálica.
- Rellenar con ingredientes dulces o salados. En este caso, están rellenos con un delicioso redondo de ternera al vitello tonnatto, queso chedar y lechuga.





