Ya tenemos aquí el otoño y las temperaturas comienzan a bajar,
por lo que el hecho de encender los hornos
empieza a ser una labor agradable, de modo que os dejo la receta de les Bollines de la güelina Gloria,
que en su día copié del blog "Con la luz de mi cocina".
Blog del que yo he disfrutado un montón,
porque sus recetas siempre vienen acompañadas de vivencias entrañables de épocas pasadas,
y que hoy en día nos enriquecen, porque gracias a blogs como el suyo,
esas recetas no caen en el olvido.
Ingredientes
- 3 huevos
- 1 taza de aceite sabor suave
- ralladura de 1 limón
- 1 chorro generoso de anís
- 3 cucharadas soperas colmadas de azúcar
- una pizca de sal
- 1 1/2 paquete de levadura química
- harina común tamizada (la necesaria)
- aceite de girasol para freír
- piel de 1 limón
- azúcar para espolvorear
Preparación
- Poner en un recipiente todos los ingredientes y amasar la mezcla e ir añadiendo la harina necesaria hasta lograr una masa suave y elástica.
- Una vez que se tenga la masa, formar bolas del tamaño de una nuez grande. Colocar sobre la mesa de trabajo e ir aplastando cada una de las bolas con la palma de la mano.
- Echar aceite de girasol en abundancia en una sartén honda y la piel de limón. Cuando la piel esté dorada, retirarla.
- Freír las bollinas a temperatura media para que se hagan por dentro y queden doradas por fuera.
- Sacar a una fuente sobre papel absorbente y espolvorear con abundante azúcar, en caliente.
- Se pueden meter en un recipiente hermético y aguantan unos cuantos días en perfectas condiciones.
- 1 1/2 paquete de levadura química
- harina común tamizada (la necesaria)
- aceite de girasol para freír
- piel de 1 limón
- azúcar para espolvorear
Preparación
- Poner en un recipiente todos los ingredientes y amasar la mezcla e ir añadiendo la harina necesaria hasta lograr una masa suave y elástica.
- Una vez que se tenga la masa, formar bolas del tamaño de una nuez grande. Colocar sobre la mesa de trabajo e ir aplastando cada una de las bolas con la palma de la mano.
- Echar aceite de girasol en abundancia en una sartén honda y la piel de limón. Cuando la piel esté dorada, retirarla.
- Freír las bollinas a temperatura media para que se hagan por dentro y queden doradas por fuera.
- Sacar a una fuente sobre papel absorbente y espolvorear con abundante azúcar, en caliente.
- Se pueden meter en un recipiente hermético y aguantan unos cuantos días en perfectas condiciones.




