jueves, 16 de abril de 2009

PAN CON MIEL Y CANELA


INGREDIENTES


- 200 ml. de agua
- 100 ml. de leche de almendras
- 30 ml. de aceite de oliva virgen extra
- 75 ml. de miel de espliego (puede ser cualquier miel)
- 20 g. de lecitina de soja
- 1 sobre de levadura de panadería
- 300 g. de harina de fuerza
- 100 g. de harina integral de trigo
- 200 g. de harina de espelta
- 20 g. de levadura de cerveza en copos
- 3 cucharaditas de canela molida
- 20 g. de sal
- 70 g. de Masa Madre
- semillas de amapola para espolvorear


Preparación con Thermomix


- Echar en el vaso de la Thermomix el agua, leche, aceite, miel y lecitina y mezclar: 30 seg. - 40º - V.3

- Añadir el sobre de levadura y mezclar en V. 6 unos segundos.

- Agregar las harinas, la levadura de cerveza, la canela y la sal y programar 2 m. - V. Espiga.

- Echar la Masa Madre, y amasar 4m. - V. Espiga.
(*)

- Sacar del vaso y meter en un molde de cake untado con un poquito de aceite para evitar que se pegue.

- Espolvorear con las semillas de amapola y tapar con un paño de cocina muy limpio. Esperar a que doble su volumen.

- Una vez que la masa haya levado, hacerle un corte a la larga con un cuchillo bien afilado.

- Meter en horno precalentado a 190º unos 30 minutos, poniendo en la base del horno un recipiente con agua en el momento de encenderlo, pues de éste modo, con la evaporación del agua durante su cocción, se formará un pan con corteza crujiente. Si queremos que la corteza sea más crujiente aún, pulverizar las paredes del horno a lo largo de la cocción del pan con agua fría, unas cuantas veces, de este modo, el golpe de vapor que se produce, es lo que hace que la corteza quede crujiente como si fuera una galleta.

- Si vemos que durante la cocción el pan se dora demasiado, tapar la parte superior del pan con un papel aluminio, y bajar un poco la temperatura.

- Una vez cocido, sacar el pan del molde y colocarlo sobre una rejilla hasta que se enfríe. Se sabrá si el pan está cocido, dándole unos golpecitos con el puño en su base. Si suena a hueco, es que ya está en su punto.

- Una vez que haya enfriado, cortarlo en rebanadas, y si no se fuera a consumir en el día, se puede congelar perfectamente.

(*) Dependiendo de las harinas, hay ocasiones en que absorben más líquidos que otros. Si al final del amasado viéramos que queda demasiado pegajosa, se le puede añadir un poquito más de harina. Siempre con mucho cuidado de no pasarnos, pues el exceso de harina endurece las masas. Si por el contrario viéramos que está excesivamente seca, se le puede añadir un poquito más de leche o agua. Es preferible que las masas queden un poquito pegajosas, pues en el proceso del levado, acaban de absorber los líquidos y quedan en su punto, y de éste modo los panes resultan más esponjosos.


1 comentario:

SANDY dijo...

Pan y encima con canela y miel que más se puede pedir pues un café con leche para acompañarlo y el desayuno perfecto, gracias un saludo.